Evo Morales anuncia la extinción de los incendios forestales en Bolivia

Evo Morales anuncia la extinción de los incendios forestales en Bolivia

El presidente de Bolivia, Evo Morales, confirmó hoy la extinción de incendios en la zona más afectada por el fuego en su país desde hacía semanas y el inicio de la fase de recuperación de áreas arrasadas.

Morales publicó en Twitter varios mensajes para agradecer el trabajo de medios bolivianos y extranjeros “hasta lograr apagar todos los focos de calor el día de ayer lunes” en la Chiquitania, la zona que desde comienzos de agosto sufrió graves incendios.

El mandatario reconoció el trabajo de fuerzas armadas, policía, voluntarios, brigadistas y bomberos de Bolivia y otros quince países, principalmente de América y de Europa.

“Nuestro homenaje a los bomberos, voluntarios y comunarios que perdieron la vida en la lucha contra el fuego”, escribió en recuerdo de siete fallecidos en distintas partes del país.

Evo Morales subrayó que “ahora comienza la etapa de recuperación de la fauna y flora de nuestra Chiquitania. Juntos logramos apagar el fuego y juntos iniciaremos la etapa post-incendio. Hemos aprendido muchas lecciones y nos prepararemos para cuidar la Madre Tierra por el bien de las futuras generaciones”.

Morales se refirió en este contexto a la necesidad de trabajar “a nivel nacional e internacional, para preservar el medio ambiente de los grandes peligros del calentamiento global”.

Las lluvias de la pasada semana en la región oriental de Santa Cruz, donde está la Chiquitania, ayudaron a una reducción considerable de los incendios activos desde hacía varias semanas.

Los incendios forestales han dejado casi 4 millones de hectáreas afectadas únicamente en Santa Cruz, según la Gobernación de esa región de Bolivia.

El 46 por ciento de esa superficie comprende varias reservas y áreas naturales protegidas, que son el hábitat de importantes especies de plantas y animales salvajes en la Chiquitania, una zona de transición de entre el Chaco y la Amazonia.

La contingencia provocó que inicialmente la Gobernación de Santa Cruz declarara la emergencia departamental y que luego el Gobierno de Bolivia se abriera al apoyo internacional, aunque sin decretar un estado de emergencia nacional que reclamaban distintos sectores.